viernes, 29 de abril de 2016

Ramchandani participa en Madrid en la Jornada de Convivencia Interreligiosa



El pasado domingo 17 de abril se celebró en Madrid, la primera Jornada de Convivencia Interreligiosa a propuesta del Papa Francisco de que este año sea dedicado a la misericordia. Bajo el lema “Entretejidos por la Misericordia, Metta Karuna, Rajamin, Rahma, Kripa” el encuentro se desarrolló en el Colegio Santísimo Sacramento sito en la conocida zona de Arturo Soria. Entre los organizadores está Pedro Álvarez Tejerina que el año pasado organizó el exitoso I Camino Interreligioso de Santiago.
 Se comenzó a las diez de la mañana con una oración interreligiosa y se pasó a la primera mesa redonda bajo el lema: “La misericordia baja del cielo” fue moderada por María Jesús Hernando, Delegada Episcopal de Relaciones Interconfesionales de la Diócesis de Getafe. 


La primera intervención corrió a cargo del sacerdote hindú ceutí Juan Carlos Ramchandani (Krishna Kripa) quien hablo de la misericordia divina en el Hinduismo. Citando de los textos sagrados y contando sus propias experiencias vivenciales supo cautivar al público, explicando la diferencia entre Dana: caridad, Karuna: compasión y Kripa: la gracia o misericordia. Habló de que a pesar de nuestros esfuerzos personales en la vida espiritual sin la gracia de Dios no se puede avanzar y comentó que ese es el nombre que le puso su maestro: Krishna Kripa Dasa (el sirviente de la misericordia de Dios). Termino destacando la importancia de la misericordia no solo con los humanos sino también con los animales, y lo fundamental de continuar el diálogo interreligioso siempre desde la sinceridad y el respeto.

Luego habló fray José Luis Navarro (presidente del Diálogo Interreligioso Monástico) sobre “La acción de Dios hacia las criaturas”. Le siguió la intervención del rabino Mario Stofenmacher sobre “Sabiduría divina que dirige la historia y el tiempo”. Después hubo un animado coloquio con la participación del público con preguntas sobre lo hablado por los tres ponentes. Se hizo un descanso para tomar un desayuno en el patio del colegio al que asistieron todos los asistentes. A las doce dio comienzo la segunda mesa redonda titulada: “La misericordia da fruto en la tierra”. Moderada por Inmaculada González, presidente de la Asociación Ecuménica Internacional. Los ponentes fueron: Karma Tenpa, monje budista que habló de “Egoísmo, altruismo y compasión”. Luego por la fe  Bahái, Nuria Vahdat expuso su ponencia “El reflejo de la misericordia divina en el orden social”. Finalizando el Imán Vicente Mota Mansur con su explicación de “El reflejo de la misericordia divina en la práctica religiosa”.  Dicha mesa concluyo también con un coloquio con participación del público. 


A las dos de la tarde se sirvió un almuerzo vegetariano a los más de doscientos participantes. La opción vegetariana es la más respetuosa e integradora ya que respeta los preceptos alimenticios de los musulmanes: el halal, los judíos: el kosher y los hindúes: el prasadam.
La tarde tuvo un carácter más cultural, con la proyección de un video con los mejores momentos de la peregrinación interreligiosa Camino de Santiago. Varias actuaciones musicales de la tradición Bahái, cristiana y sufí. A las siete de la tarde termino la jornada con la lectura de una Declaración final y una misa presidida por Manuel Barrios de la Conferencia Episcopal.
El objetivo de la convivencia se cumplió con creces, permitiendo el encuentro fraterno de fieles de diferentes creencias que compartieron palabras, comida y música.
Juan Carlos Ramchandani nos comenta sobre su participación: “ha sido una experiencia muy enriquecedora, para mí es un honor compartir en este foro las enseñanzas del hinduismo. Aquí se da un verdadero diálogo interreligioso donde se valoran la formación de los ponentes, su posible contribución a la convivencia y no se tienen en cuenta afiliaciones políticas o cuánto dinero tienes. Este es el camino a seguir para el entendimiento y respeto entre las diferentes confesiones religiosas, y tiene que estar libre de cualquier contaminación política.”


lunes, 7 de marzo de 2016

El hinduismo y su visión del cambio climático




Entrevista a Juan Carlos Ramchandani sobre el cambio climático y la visión hindú de la ecología en el programa de radio Luces en la Oscuridad.

viernes, 12 de febrero de 2016

sábado, 30 de enero de 2016

Talismán Narasimha Kavacha


Sri Narasimha Kavacha, el Talismán más poderoso. Consagrado a Sri Narasimha, encarnación de Sri Vishnu "mitad hombre y mitad león". Protector de los devotos. Es el talismán ideal como protección contra energía negativa, mal de ojo, magia negra.
Hecho en plata y ritualizado por el sacerdote hindú vaishna Krishna Kripa Dasa (Juan Carlos Ramchandani).

Ganesha Raksha Mantra


Ganesha raksha mantra, para la protección energética y abrir caminos.
Imagenes de Sri Ganesha, el Señor de los comienzos, cortesía de Purohit Krishna Kripa Dasa (Juan Carlos Ramchandani)
Canción de Kuldip Pai y Suryagayatri.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Calendario Hindú 2016

https://drive.google.com/file/d/0B-ILvpEJf_PwTTZjS095S1dlSjg/view?usp=sharing
La Federación Hindú de España presenta el Calendario Védico Hindú 2016, con las festividades más importantes del hinduismo y los Ekadashis. Descárgatelo gratis clicando en la imagen.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

IN MEMORIAM: Doulatram Dhanwani



 Por Juan Carlos Ramchandani

El pasado 11 de diciembre a la edad de 84 años falleció en Ceuta: Doulatram Kemchand Dhanwani, más conocido por los amigos como Dolu, y Señor Dolu por sus empleados, para los familiares era Dada (el patriarca). Siguiendo los ritos funerarios hindúes, su cuerpo fue incinerado el domingo 13. En el tanatorio se dieron cita un gran número de personas: familiares, amigos, antiguos empleados y autoridades para darle un último adiós a Dolu y mostrar sus condolencias a la esposa, hijos, nietos y demás familiares del fallecido. 

El emprendedor
Dolu llego a nuestra ciudad a comienzos de los 1950 procedente de la India. Prácticamente de la nada y a base de mucho esfuerzo, dedicación e innovación creo un imperio comercial.  Fue un emprendedor, un empresario de éxito y un hombre que supo mantener el equilibrio entre las tradiciones hindúes y las españolas de la época. Fue uno de los socios fundadores de la empresa Oscar Internacional, que ha sido un referente histórico del comercio ceutí, con su departamento de ventas al por mayor y numerosas tiendas de venta al detalle. Dolu trajo a nuestra ciudad el  producto estrella de la casa: los relojes Citizen, su empresa llego a convertirse en el  mayor distribuidor en Europa de la firma japonesa.  
Además de dedicarse a la importación de relojes y productos de electrónica, Dolu con el tiempo fue diversificando sus actividades empresariales. Entre otras, creo Abyla, una empresa de construcción y venta de edificios, accionista del restaurante Vicentino y de la empresa Mondasu dedicada a la venta de vehículos. También durante un tiempo fue accionista del periódico El Faro.
 Sus antiguos empleados, aun le recuerdan con afecto, fue un jefe con buenas dotes de liderazgo y organización. Le gustaba consultar con sus encargados, que productos traer y cuáles eran los que más se vendían. Poco a poco, fue dejando la empresa en manos de sus hijos y opto por retirarse después de toda una vida dedicada al trabajo.
Hombre de familia y filántropo
Dolu, venia de una familia numerosa,  y el también creo su propia gran familia. Casado dos veces (su primera esposa falleció muy joven) tuvo ocho hijos (una hija y siete varones). Ha sido abuelo de ocho nietos y dos nietas, más la nieta que viene en camino y que no ha podido conocer, fruto de la unión de mi gran amigo Meshi y su esposa Alicia. Sus hermanos y sobrinos le llamaban Dada en señal de respeto, y siempre le consultaban en temas de negocios o familiares. Ayudo a traer a algunos de sus familiares de la India a trabajar en España. Luego, cuando estos se independizaron les ayudó a crear sus empresas y les daba generosas facilidades de pago de la mercancía.
A Dolu le gustaba colaborar con la Comunidad hindú y fue una de las personas que dio un donativo para la compra del local social. También colaboro  en diferentes obras sociales y benéficas de grupos hindúes así como de otras religiones. Fue uno de los miembros fundadores de la organización filantrópica Rotary Club en Ceuta. Entre otros cargos, ostento el de tesorero y organizo un viaje turístico a la India para los miembros rotarios.
Carta abierta a Dada Dolu
Querido Dada,
Mis respetos y mejores deseos allá donde te encuentres, estoy seguro que estarás muy bien acogido y libre de los sufrimientos del cuerpo material. A pesar de que en ciertos temas hemos discrepado bastante,  entiendo que esas diferencias de opinión se han debido  a la brecha generacional. Entre nosotros sé que había un respeto mutuo y una callada admiración. Si tuviera que destacar algunas de tus cualidades serían: elegancia con sencillez, humildad con afán de superación, luchador con capacidad innata para el perdón y como no, tu generosidad para las buenas causas.
Tuve la fortuna de conocerte en varias facetas de tu vida, como el Padre de mi mejor amigo, pude ser testigo de que a pesar de tus muchas responsabilidades y agotadoras jornadas de trabajo, tratabas de dedicar un tiempo a tus hijos, que decir, que siempre le proveíste de lo mejor para que no les faltara nada. Celebrabas sus bodas con gran pompa y te emocionabas al verlos pasar por el altar fuera por el rito hindú o católico.
Tuve la oportunidad de trabajar durante tres años (1985/88) en tu querida empresa Oscar Internacional, en aquella época dorada del bazar en Ceuta. A pesar de ser yo un chaval de quince años, estaba cerca de ti para hacerte los recados, me sentía como el ayudante de campo de un general.
En el 2003 con la ayuda de tu querido hijo Suresh, nos embarcamos en el proyecto de hacerte un bonito homenaje en vida. Te entreviste durante casi tres horas (creo que es la vez que más hemos hablado en vida), luego me puse a investigar, a recopilar datos, pase días entrevistando a familiares y personas que habían trabajado contigo. En el 2004 publicamos todo ese trabajo, nació  “Nuestros Orígenes”, un libro que recoge tu vida y obra, ilustrado con gran cantidad de fotografías y homenajes escritos de tus hijos. Hicimos una presentación por todo lo alto, con una cena de gala y una proyección audiovisual. Que feliz estabas aquella noche con tu libro homenaje y rodeado de la gente que más querías. Fui, feliz testigo de cómo se hizo una cola de gente, y tu sentado pacientemente firmabas ejemplares a los familiares y amigos.
Con el tiempo nuestra relación se fue diluyendo, tus problemas de salud, mis continuos viajes y diferentes vicisitudes de la vida, hicieron que se creara una “distancia física” entre nosotros. Siempre preguntaba por ti a tus hijos, y alguna que otra vez te vi por la calle, no sé si te acordabas de mí, pero tu cara esbozaba una sonrisa al verme.
Le estoy muy agradecido a la Providencia, por haberme dado la oportunidad de poder hacerte un último servicio. Puse sobre tu cuerpo una Harinam chadar (tela bendecida) que traje de la ciudad santa de Vrindavan y ungí tu frente con tilak (arcilla sagrada). La capilla del tanatorio estaba abarrotada con tu familia, amigos, trabajadores y gente que te apreciaba. Allí, tuve el honor de dedicarte unas palabras y recitar mantras por tu alma, justo antes de que tu cuerpo partiera hacia su último viaje, el fuego purificador de la cremación.
             El martes 15, tuvimos un hermoso amanecer, en dos barcos fuimos a depositar tus cenizas, en las placidas aguas de la Bahía sur. Allí en una emotiva ceremonia tus hijos, nietos y sobrinos se pudieron despedir de ti, y yo pude al fin, ofrecerte mis servicios como purohit (sacerdote). En el hinduismo no decimos adiós, sino decimos “Punar Darshanaya”,  nos volveremos a ver en otra vida. Aunque físicamente te has ido, tu recuerdo perdurara en nuestra memoria para siempre. Om Shanti, Shanti, Shanti
“Para el alma no existe el nacimiento ni la muerte en ningún momento. Ella no ha llegado a ser, no llega a ser y no llegará a ser. El alma es innaciente, eterna, permanente y primordial. No se la mata cuando se mata el cuerpo”.
Bhagavad.gita (2.20)